Los marcos secundarios son elementos importantes que atraen la mirada, transmiten emociones y refuerzan la narrativa. Su uso en los medios visuales modernos está en expansión.
En los medios visuales como el cine y la fotografía, los encuadres son los límites que separan las zonas en pantalla de las zonas fuera de pantalla. El acto de captar un objeto con una cámara aísla una parte específica de la realidad y la enmarca, dando a entender la intención y el mensaje del fotógrafo. En este sentido, el encuadre es más que un simple límite; es uno de los elementos clave del medio de comunicación visual.
La importancia de los marcos también se puede ver en nuestra vida diaria. Las ventanas, los espejos y los marcos de las puertas que nos rodean establecen ciertos límites visuales que nos permiten percibir el espacio y reconocer con mayor claridad los objetos y las personas que se encuentran dentro de él. Por ejemplo, el mundo exterior visto a través de una ventana es un marco autónomo, y el paisaje o las personas que se encuentran dentro de él atraen naturalmente nuestra atención. Actúa como un marco en una película o una fotografía.
En el proceso de capturar un objeto con una cámara, podemos establecer intencionalmente estos límites para transmitir un mensaje determinado o provocar una emoción. Sin embargo, a veces podemos crear otro marco dentro de un marco utilizando objetos que son principalmente de forma cuadrada o circular, como puertas, ventanas, columnas, espejos, etc. Esta técnica se llama "doble encuadre" y el marco interior se llama "marco secundario".
Los marcos secundarios tienen tres funciones generales. En primer lugar, atraen la mirada hacia una persona u objeto en la escena. Al encuadrar el objeto, se crea un énfasis visual y es fácil hacer que destaque incluso cuando es pequeño o está descentrado en la composición. Cuantos más marcos haya en un marco, más capas tendrá la imagen, lo que añadirá profundidad y dimensión a una imagen que de otro modo sería insulsa. En publicidad, hay casos en los que se coloca un producto en un marco secundario para hacerlo más persuasivo y atraer la atención. Por ejemplo, los anuncios de cosméticos populares suelen utilizar el rostro de una modelo en un espejo como marco secundario, lo que crea un contraste dramático entre las fotos del antes y el después del producto.
En segundo lugar, los marcos secundarios también pueden dar pistas sobre el tema o el contenido de la obra. El marco secundario separa visualmente el objeto interior del exterior, lo que a menudo conduce a una desconexión psicológica, evocando sentimientos de restricción, alienación y aislamiento. El marco secundario también crea una distancia emocional entre el objeto interior y el objeto exterior. Algunas películas muestran repetidamente a un personaje a través de una puerta o ventana para sugerir su aislamiento del mundo o para visualizar los sentimientos internos de ansiedad o alienación del personaje. Por ejemplo, en La princesa prometida, el marco secundario muestra a la princesa mirando a través de una ventana, lo que transmite visualmente su estado mental aislado.
Por último, los fotogramas secundarios también pueden funcionar para dictar una estructura narrativa enmarcada, una “historia dentro de una historia”. Por ejemplo, una película podría estar compuesta por la historia real de un personaje y su historia imaginaria, con la cámara entrando y saliendo del espacio de una historia a través de una ventana utilizada como fotograma secundario. Esto le da al lector la misma experiencia que si estuviera viajando a otro mundo a través de un libro.
En la era moderna, sin embargo, los artistas de los medios visuales han comenzado a alejarse de las convenciones del marco secundario para lograr diferentes efectos. Por ejemplo, al dificultar la percepción de la forma de la imagen dentro del marco secundario, perturban el acto perceptivo del espectador, haciendo que la función de énfasis sea ineficaz o creando tensión narrativa. En otros casos, se puede bloquear una puerta o una ventana, volviéndola ineficaz como marco secundario y revelando el encierro de un espacio o una figura, o se puede forzar a un objeto dentro del marco secundario a cruzar o romper sus límites, creando una sensación de curiosidad y enfatizando la naturaleza cinética del objeto.
De manera similar, se han utilizado variaciones del marco secundario en los medios digitales. Las tecnologías de realidad virtual (RV) y realidad aumentada (RA) permiten a los usuarios experimentar algo que trasciende el marco físico, lo que permite nuevas formas de estructura narrativa y representación visual. Estos avances tecnológicos están desempeñando un papel importante en la expansión del concepto de marcos secundarios y en la expansión de las posibilidades de la narración visual.
En conclusión, los fotogramas secundarios desempeñan un papel importante en los medios visuales, ya que impresionan al público a través de una variedad de funciones y efectos. Nos permiten ir más allá de simplemente mirar la pantalla y experimentar el significado y las emociones que hay detrás de ella. Los experimentos y los avances tecnológicos de la actualidad están haciendo que esta experiencia sea más colorida e interesante.